En ese futuro que ya es presente para la vanguardia médica, la salud no es solo la ausencia de enfermedad, y sus tratamientos no deben ignorar los efectos que sobre el cuerpo físico producen, un mal pensar y un mal sentir.
El tratamiento de la enfermedad física ha de tener en cuenta, el pensar y el sentir del paciente, como causas sutiles de las enfermedades, y contemplar la Salud como la Fuente inimaginable de la Vida, que está dentro y fuera de nosotros.
Ese potencial de vida y de salud, es Libertad, Paz, Amor, y Creatividad. Nuestro derecho es experimentarlos. En ello estamos.
Hacia ello va la medicina, después de un gran giro en espiral, donde el antiguo médico – sacerdote vuelve a encontrarse consigo mismo, después de una época industrial de medicina mecanizada; abriéndose hoy las puertas al conocimiento de que somos Luz y Energía condensada en información.
En ese futuro que ya es presente para la vanguardia médica, la salud no es solo la ausencia de enfermedad, y sus tratamientos no deben ignorar los efectos que sobre el cuerpo físico producen, un mal pensar y un mal sentir.
El tratamiento de la enfermedad física ha de tener en cuenta, el pensar y el sentir del paciente, como causas sutiles de las enfermedades, y contemplar la Salud como la Fuente inimaginable de la Vida, que está dentro y fuera de nosotros.
Ese potencial de vida y de salud, es Libertad, Paz, Amor, y Creatividad. Nuestro derecho es experimentarlos. En ello estamos. |